miércoles, 31 de julio de 2013

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo: Obsesión o abducción


Desde que fui a la biblioteca en busca de un libro de Murakami y cayó en mis manos este en concreto: Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, no puedo separarme de él. Puedo intentar leer a diversos autores y gustarme más o menos pero este señor en concreto me atrapa y se apodera de mi voluntad.

Después de haber leído Kafka en la orilla y Tokio Blues es fácil sumergirse en su universo, lleno de cotidianidad y fantasía a partes iguales, de belleza descriptiva y de un hilo argumental que engancha. Me deja siempre con la incógnita de "qué pasará después" y casi siempre me sorprende, aunque conociéndole puedes esperar que suceda algo estrambótico y que sea eso precisamente...

De los dos libros mencionados antes, el primero me gustó especialmente, tal vez por ser el primero que leí de Murakami y porque supuso para mí un gran descubrimiento; lo recomiendo encarecidamente!!




Aún me queda un poco más de 200 páginas para acabarlo y aunque tengo ganas de llegar hasta el final por otro lado me va a costar encontrar un relevo a su altura. Juntos estrenamos temporada de playa y hule (que ya le tocaba). Si alguien sabe de un libro de esos que dejan huella...

Más letras
Después de escribir la anterior entrada me di cuenta de que había olvidado mencionar grandes compositores que también son de mis favoritos: Sabina entró en mi vida con su Princesa, con Dieguitos y Mafaldas me dio de lleno (soy muy Mafalda a parte de muy Matilda). Los Secretos evocan complejas historias tras las preciosas letras de sus canciones, por poner un ejemplo de tantos que podría poner me vienen a la mente Colgado y Buena chica. No me perdonaría dejar fuera a Extremoduro y esa contundencia y falta de tapujos que me encanta, en Que sonrisa tan rara comparando la mirada con una mermelada envasada al vacío, qué geniales! Hace años en el césped de la universidad en vez de estudiar cantábamos Rojitas las orejas acompañados de una guitarra, Fito también tiene que aparecer en mi lista!


Su casa bordeando la autopista
hizo que ella creciera muy deprisa.
No quise conocerla de aquel modo
si quieres comprar algo tengo todo.
Y pocas veces sonreía, pero con eso a mí me valía.

No quise acompañarla en aquel vuelo
porque apenas pisábamos el suelo,
y antes de que nuestro tren descarrilara
en marcha me bajé sin decir nada.
En otro tiempo me gustaba, cuando en su mismo barco viajaba.
Yo viajaba.

La vi en un bar de aquellos que frecuenta,
estaba de negocios en la puerta.
Y comprendí que nada había cambiado,
ojalá nunca la hubiera encontrado.
Te juro que era buena chica, aunque con poco apego a la vida.


Buena chica, Los Secretos.

Costura
Me está cundiendo mucho más de lo que esperaba y ya me he arreglado casi todos los vestidos, algunos con ayuda de mi madre que tiene el don de hacer que me sienten como un guante. Ahora sólo necesito ocasiones para ir poniéndomelos!



¡Ñam!
Vamos probando los platos del stand de cocina japonesa de Carrefour, esta vez los Gyoza de langostino: me gustaron mucho, aquí no encontramos la comida tan buena como en Japón pero no está nada mal!