lunes, 20 de enero de 2014

EL NEGOCIO DE LA CARIDAD

La noche temática: El negocio de la caridad


Siempre me he dicho que espero que nunca deje de afectarme el dolor ajeno. El día que las guerras, la pobreza, las enfermedades, las catástrofes, la desesperación de una persona, etc. me dejen indiferente, pensaré que estoy vacía. 

Tampoco es plan de pretender solucionar todos los problemas de la humanidad, no es ni sano para la mente, ni realista, ni beneficioso para nadie. Me refiero a no mirar a otro lado, es lo que yo entiendo como compromiso social.

Viendo el documental que La2 emitió en La noche temática sobre la ayuda humanitaria y como es gestionada por las ONG's sentí mucha vergüenza e indignación, a pesar de ser un secreto a voces, o tal vez porqué ni siquiera es un secreto, es una realidad consentida y apoyada. Y por la parte que más me afecta, la infancia, mucha tristeza.



Como no, como en tantas otras cosas, el dinero acaba por corromperlo todo y lo que para muchos puede parecer un gesto despreciable, como es el hecho de pretender hacer negocio de las desgracias ajenas, para mucha gente sin escrúpulos es una forma de enriquecerse.

Hace años hicimos varios grupos de trabajo e investigamos un poco sobre distintas ONG's, enseguida que empezamos a hurgar salió mucha mierda. De hecho pensé, que con los escándalos que van saliendo a la luz, y deben ser sólo unos pocos, entiendo que muchas personas sean reticentes a colaborar con ninguna de estas organizaciones. 

Por culpa de impresentables, de las mafias que trafican con personas y que hacen negocio de la caridad, ya no en países de extrema pobreza como los que el documental retrata, en cualquier ciudad se puede ver, al final nos vamos a volver todos unos desconfiados y cuando alguien se nos acerque a pedir algo no vamos a dudar en apretar el bolso y seguir hacia adelante sin pestañear.

Tengo confianza en que existen ONG's y colectivos que actúan desinteresadamente, movidos por la voluntad de ayudar a los que lo necesitan, de hecho apuesto por el voluntariado y a pesar de todo tengo fe en las personas (aunque no en todas). Me gustaría que se dejara de usar a niños y niños para tales fines, empezando por la responsabilidad de las propias familias sin ingresos que tienen hijos para conseguir ayudas y les están condenando a un futuro muy poco prometedor.