lunes, 17 de marzo de 2014

ALFOMBRAS QUE ATENTAN CONTRA LA INFANCIA

Hace ya una semana que mi compañera Tere compartía un enlace en el que se informaba de la prohibición de un material destinado a los niños y niñas, la alfombra-puzzle de espuma, en Bélgica. He encontrado noticias de 2010 en las que confirmaban la prohibición en Bélgica de esta producto y en Francia alertaban de su peligrosidad. Aquí parece que vamos un poco tarde... Poco a poco, en las redes sociales se ha ido extendiendo la noticia y entre educadores y educadoras he visto unanimidad en la aceptación de su prohibición.

Yo conozco estas alfombras y por suerte no tengo ninguna para fotografiar, nunca las he usado. Cuando en alguna escuela las he visto y las he tocado, en seguida mi sentido común me ha hecho descartarlas. A veces es tan sencillo como pensar en aquello que nos es agradable a nosotros, tumbarnos sobre una superficie de plástico compuesta a base de piezas en forma de puzzle con números en su interior que se pueden sacar... No es mi idea de confort, de suavidad, etc. Si pienso en un lugar donde tumbarme, donde aprender a sentarme, a darme la vuelta... pienso en una alfombra de algún tejido suave, de un color neutro que me permita centrarme en mi propio cuerpo, en mis gestos. 

Si pretendemos que los niños aprendan los números o a contar con este material es que no sabemos mucho sobre cómo aprenden los niños, comprensible hasta cierto punto para las familias pero no para los que nos dedicamos a la enseñanza. Así que lo mire por donde lo mire no le encuentro el sentido a estas alfombras.

Mi reflexión ante esta prohibición es que no hace falta que nos prohíban, tenemos que ser más críticos con aquello que ofrecemos a los niños y niñas, más respetuosos con sus necesidades. Las inseguridades de los adultos, la extrema necesidad de control, nos hace justificar el uso de materiales que no aportan nada, más bien atentan contra su derecho a sentirse a gusto, cómodo, acogido. Un tejido que envuelva, que se acomode, que acaricie frente a una superficie plástica, es obvio que sólo hay que pararse a pensar un poco.

He estado buscando información para contrastarla y tampoco he encontrado gran cosa, a parte del post de alteatequieroverde que podéis leer aquí.

Las imágenes que he usado son las de las páginas que informaban de la noticia, casualmente de colores bastante pastel, por respeto a las escuelas que sí usan este material no he cogido ninguna de esas imágenes, aún siendo mucho más ilustrativas de a lo que me estoy refiriendo. Incluso Pinterest está plagado de estas alfombras tóxicas!

http://alteatequieroverde.wordpress.com/
www.guiainfantil.com
Ya sabéis que para mí es primordial el cuidado del espacio y materiales que ofrecemos a niños y niñas, os quería mostrar algunas imágenes de lo que sí considero adecuado, pero al poner alfombra e infantil en el buscador lo que he encontrado me ha desmoralizado totalmente, alfombras como las mencionadas y otras similares, más y más sobreestimulación.

Hay algo que no entiendo, sabemos que los niños pequeños son extremadamente sensibles a los estímulos que reciben, porque su cerebro va estableciendo conexiones (sinapsis) en base a toda la información que recibe; entonces, lo lógico sería ser muy meticulosos y prudentes en la elección de cualquier material destinado a ellos. Pero nos dejamos llevar por lo que las empresas de productos para bebés (no todas por supuesto, por suerte) nos venden: colores chillones, dibujos surrealistas, estereotipados, infantilizados (en el mal sentido de la palabra, porque infancia no es sinónimo de estridencia y colorido).

¿Os imagináis estar ocho horas en un ambiente tan sobrecargado? ¿O que las bibliotecas, los laboratorios, los centros de salud, etc. estuviesen ambientados como ciertas escuelas? Podríamos empezar a usar más nuestro sentido común y dejarnos engatusar menos por productos comerciales de gran vistosidad. Y no me refiero sólo a estas alfombras...