domingo, 30 de marzo de 2014

EXPERIENCIAS EDUCATIVAS: J.M. CÉSPEDES

Reflexiones sobre la organización de los espacios, los tiempos y los materiales


Presentación de experiencias: Centre per a la petita infància i famílies J.M. Céspedes (Sant Adrià del Besós)


Èlia Martínez-Cava (directora) nos habla de esta escuela y espacio familiar, que lleva 6 años en funcionamiento. Hace referencia a términos como respeto, compromiso y confianza en la infancia. Destaca la importancia de las relaciones, especialmente las relaciones que se establecen con las familias.

Hace poco tuve la suerte de, junto a unas compañeras, poder visitar la Céspedes, podéis ver todas las imágenes aquí. Pero para reflejar lo que a mí me inspira esta escuela, que merece llamarse amable, que sobretodo acoge a las familias, son necesarios espacios destinados a ellas, por eso he seleccionado de entre las fotos que hice cuando la visitamos las que considero más representativas. 
Espacios amables, abiertos a la comunidad







A veces, la arquitectura de los centros educativos no juega a favor a la hora de crear espacios acogedores, si son demasiado grandes da la impresión de sentirse perdidos en ellos. Es importante crear espacios limitados porqué así proporcionan seguridad y facilitarán que los niños y niñas descubran por sí mismos.

Habla de espacios donde niños y familias se sientan acogidos, porqué considera primordial que todas las personas se sientan bien en la escuela. 

También es necesario disponer de recursos para que los adultos durante su permanencia en el centro puedan estar sentados, respetando así el espacio de los pequeños. Como señaló Èlia el respeto va ligado al espacio.

Apunta la importancia del bienestar, de que un niño para jugar, disfrutar, experimentar, descubrir, etc. primero necesita tener las necesidades básicas cubiertas: descanso, alimento, compañía e higiene. Cuando en la libreta de comunicación con las familias escribimos sobre cómo ha ido el día, tendemos a: "Hoy hemos hecho..." y a continuación explicar una propuesta de actividad (hemos hecho juegos de luz, hemos experimentado con texturas...), pocas veces se destacan estos momentos primordiales de atención a las necesidades básicas. Es cierto que se transmite la información sobre como han dormido, comido, etc. Pero a menudo lo hacemos de un modo tan sistemático que ofrece pocos detalles.


Y para finalizar he escogido esta frase de Èlia al hablar de la escuela: "sentirse como en casa". Y otra que me ha parecido muy oportuna extraída del blog del Consejo de Paricipación del centro.
"Cada familia es portadora de su cultura, de su manera de entender la educación y las relaciones personales. Esta diversidad aporta una gran riqueza al contexto cultural y es necesario recogerla y atenderla, para que todas y todos se puedan sentir identificados con el proyecto".
Silvia Palou