viernes, 19 de febrero de 2016

EDUCAR LA MIRADA

A veces, cuando hablamos de educar la mirada,
parece algo tan complejo y tan abstracto,
casi inabarcable.

Y si embargo, en ocasiones,
la sensación de catarsis es brutal.

Sentir que algo nos perturba y nos trastoca,
mientras nos dejamos seducir
por un nuevo hallazgo.

Mi mirada se alimenta cada día
de los paisajes que transito,
de calles y rincones.

Mi mirada se nutre de otras miradas;
de unos ojos con los que coincides un instante,
de un gesto.

A veces mi mirada se afana por retener
imágenes que desea guardar,
y se deja maravillar.


Tengo la sensación de que nos hemos vuelto extremadamente prácticos, sobretodo en cuanto a formación. Asistimos a cursos con la finalidad de que nos "sirvan" para "x", y si es inmediatamente, mejor. Por eso, me he encontrado, no en pocas ocasiones, con personas que al salir de una sesión formativa estupenda se sentían decepcionadas, confusas, porque no habían obtenido recetas que seguir al pie de la letra y tenían la sensación de no haber aprendido prácticamente nada.

Son etapas, hay quien en un determinado punto de su vida necesita que alguien le coja de la mano y le diga por aquí. Pero educar la mirada, aprender, crecer, dejarse seducir, maravillar, transformar, tiene más que ver con la sutileza y la reflexión, es un trabajo interior.



Deseo que nunca deje de sorprenderme cuanto me rodea, que jamás deje de apreciar el detalle, lo casi imperceptible. Es mi manera de entender la belleza, de encontrarla en lo cotidiano y en lo insólito, en lo escabroso y en lo delicado, en lo exorbitante y en lo minúsculo, en lo perpetuo y en lo efímero, en los gestos, en las arrugas, en la musicalidad, en el movimiento...



Juno parece querer absorber el mundo a través de sus ojos, con su particular gesto atento y curioso, con sus manos que van adquiriendo poco a poco mayor precisión, trata de tocar cuanto está a su alcance, en un intento por impregnarse de todas las esencias.

Me fascinan sus manos, cómo se expresa a través de ellas



Comparto con vosotros un momento muy íntimo; una tarde-noche de invierno, las dos recostadas cómodamente en el sofá, con la manta de pelito, que arropa y acaricia a la vez, ensimismadas en las preciosas imágenes de un nuevo libro por descubrir: Cuaderno de inspiraciones textiles. Empieza así:

 "Cuando la vida pende de un hilo, el tejido sirve de lazo"

LEGRAND, C. (2011). Cuaderno de inspiraciones textiles. Barcelona: Océano. 

Recreant

No sé si quedan plazas, pero me parece una oportunidad magnífica para seguir educando la mirada. Una de sus ponentes es Àngela Bosch del blog encenetlaimaginació, con quien tuve la suerte de coincidir en una formación, y no me pierdo ni una de sus magníficas entradas cargadas de impresionantes imágenes y sensibilidad.


Para consultar en programa: Jornada Recreant Rosa Sensat