viernes, 20 de mayo de 2016

JUNO COME SOLA

¡Esta es la entrada más veces borrada de cuantas he escrito nunca! Y me he empeñado en escribirla porqué varias personas me lo habéis pedido, que si no ya hubiese desistido seguro... Seguramente se debe a que, aunque partimos del método BLW (Baby Led Weaning), lo que hacemos en casa es nuestra propia versión. No creemos en técnicas infalibles, ni en prácticas de "manual", creemos que cada niño es único y tiene sus propias necesidades, su contexto, sus rutinas, etc. Por lo que yo lo que voy a compartir es como llevamos el tema de la comida con Juno.

No tengo a penas fotos de las comidas, podría hacer cada vez que ponemos la mesa, la verdad, pero solo me acuerdo de hacer alguna cuando la veo a ella disfrutando! Lo digo porque cuidar la presentación de la mesa, de los alimentos en el plato, etc. forma parte del ritual.

Juno en acción

¿Cuándo?
Ella marcó el inicio, nosotros supimos ver que es lo que necesitaba y que estaba lista para empezar a probar alimentos y participar de las comidas familiares. Fue a los 6 meses y medio, aproximadamente, no teníamos ninguna prisa, pero tampoco dista mucho de cuando se suele hacer habitualmente, lo que demuestra que paciencia que todo llega, no hace falta precipitarse o sufrir por cumplir calendarios.



¿Cómo?
Los primeros alimentos fueron: plátano, pera, naranja, pepino (todos ellos crudos). Lo que hicimos fue elegir alimentos que no suelen provocar alergias y que son fáciles de machacar con las encías; por eso la manzana no la incluimos, porque tiende a romperse antes que a deshacerse en la boca (la hervimos con una rama de canela). También le ofrecimos en un primer momento: zanahoria, calabaza y patata, hervidos lo justo para que estén tiernos, a la vez que firmes.

Al principio los alimentos cortados en forma de palito para que sean fáciles de coger, en cuanto empezó a adquirir habilidad en hacer la pinza con los deditos, no todo lo cortamos así, y añadimos tomates cherry, granitos de maíz, pasta...
Intento que siempre vea el alimento en su estado original, por ejemplo: si va a comer pera, la pelo y corto delante de ella y le pongo en su plato algunos trozos.
Como hacemos los adultos, que no comemos un único alimento, cada vez combinamos tres o cuatro distintos. A ser posible, que coincida con lo que hay en nuestro plato, pues ella aprende viéndonos comer a nosotros.


1) Desayuno: su plato y mi plato. Ahora también come un poco de pan con  tomate y jamón dulce o queso suave.2) Pollo, zanahoria y judía verde (aspecto que tenían sus platos los primeros días).3) Esta es la pinta que tienen sus platos habitualmente, con más cantidad, y un aspecto lo más apetitoso posible. Mango, brócoli y calabacín.
- Nuestra intención era incluir a Juno en las comidas familiares, así que siempre come en la mesa con nosotros, sobre mi regazo (a veces el de Miguel). 

- No hemos comprado nada especial para ella, a los adultos nos pueden las ganas de adquirir cositas para ellos, lo sé: sillas-trona, adaptadores, vajilla con dibujitos, cubiertos de plástico... Pero si lo pensamos fríamente no es necesario, incluso es mejor lo que usamos los adultos, a nadie nos gusta beber o comer con vasos y cubiertos de plástico como norma.

- He leído que se les ofrezca la comida sobre la mesa directamente, o sobre un plato liso y pesado, como nuestro hule es muy inadecuado, colocamos la comida en uno de los platos que usamos habitualmente nosotros, que es grande y blanco y pesa lo suficiente para que ella no lo mueva. Se trata de facilitarle la tarea de coger por sí misma los alimentos.

- Usamos babero, ayuda a la rutina de la comida: pronto asoció el babero con el momento de comer. Se lo ponemos de cara, sin pillarla por sorpresa, mientras le explicamos lo que viene a continuación. Y sobre las piernas extendemos una muselina que recoja los trozos que van cayendo, aunque también cae comida al suelo.

Su rutina
1) Toma el pecho: cuando se sienta a la mesa no debe tener hambre, aunque suene raro. La leche materna es el alimento principal, contiene la máxima concentración de nutrientes, el resto de comida no le aporta aún lo que su organismo necesita, es más un aprendizaje. Así que tenemos en cuenta que haya tomado el pecho hace poco.

2) Lavar manos si es necesario.

3) Poner el babero y sentar sobre el regazo (al revés es imposible porque se avalancha sobre el plato).

4) Comer sin prisa, hay días que se cansa más pronto, pero lo habitual es que le dedique bastante tiempo. Sin impacientarnos y dejando que coma lo que quiera.


5) Quitar babero y lavar manos y cara (el babero lo quitamos en la mesa porqué suele contener trocitos de todo!).




¿Necesita beber agua?

Tomando pecho no es necesario ofrecer agua, leí, pero a Juno le gusta coger el vaso y beber, así que al mes de empezar a comer, incluimos un vaso para ella en la mesa: un vaso tamaño cortado, de cristal transparente. Es muy importante que sea transparente para que se vea la cantidad de líquido (y adquirir progresivamente conceptos como lleno-vacío, más-menos, percibir el color de la bebida, etc.). Ella lo coge con sus manitas y nosotros sostenemos el culo del vaso, dejando que sea ella quién lo incline y decida cuando dar un trago y el modo.

Todos los alimentos que ha probado en estos 2 meses

  • CRUDOS: plátano, pera, naranja, mango, sandía, pepino, apio, tomate, pan (de buena calidad sino no le damos porque no aporta gran cosa).
  • HERVIDOS: zanahoria, calabaza, maíz, patata, manzana (hervida con una rama de canela).
  • HORNO (o plancha): calabacín, berenjena, brócoli, judía verde, pollo, pescado (merluza, rape, bacalao, lenguado).
  • COCINADOS: estofado de patatas, pasta/arroz con verduras, caldo de pollo, conejo guisado, tortilla.
La actitud del adulto
Creo que es fundamental que el adulto acompañe el proceso de un modo relajado. Una vez listo el plato de comida, no persuadir a que coma una cosa u otra o que coja más; velar porque sea un momento gratificante, intentar no avasallar con palabras o participando más de lo debido. Y si cae comida al suelo, está bien que vea que lo que va al suelo ahí se queda (piensa que una vez acabe se limpia).

Nuestros imprescindibles
Desde que Juno come sólidos, siempre que vamos a pasar bastantes horas fuera de casa, no olvidamos coger: 
  • Una fiambrera con tiras de pepino (es lo que más le gusta), trozos de pera, naranja, plátano... Si no, siempre acaban ofreciéndole pan y es un alimento que no le damos mucho, y siempre de horno, no de panificadora.
  • Una cantimplora con agua y su vaso de cristal
  • Un babero y una muselina
Finalmente
Como ya he dicho, nos lo tomamos con calma, no estamos en una carrera, así que vamos a nuestro ritmo. Observamos mucho a Juno durante la comida, para ver qué le gusta más o menos, cómo gestiona los alimentos, y todos los detalles que nos puedan ser útiles para ir adaptándonos a sus necesidades. Hace ya un tiempo que muchos de los platos que preparamos para nosotros tenemos la precaución de no añadir sal ni especias y le apartamos un poco para ella.

Estamos contentísimos con esta manera de comer, que no es dar de comer, porque la que toma las riendas es ella. La vemos disfrutar, y eso es lo principal, comer con gusto, probar, relamerse... Pero también vemos el gran aprendizaje que lleva a cabo y lo que esto supone para la adquisición progresiva de autonomía. En nuestro caso ha sido facilísimo, pero podría no haber sido así, cada niño es un mundo, hay que tener paciencia porque dar tiempo es primordial para cualquier aprendizaje.

No me explayo más porqué ya expliqué con más detalle lo que aprendí sobre el método BLW y los comienzos en la entrada: Empezar a comer

Os recuerdo el libro en el que me he basado:
  • RAPLEY, G. y MURKETT, T. (2012). El niño ya come solo. Consiga que su bebé disfrute de la buena comida. Ediciones Medici: Madrid.