viernes, 11 de agosto de 2017

LA REINA DE LAS NIEVES

Cuando era pequeña tenía muy pocos cuentos en casa, y como muy pronto empecé a sentir fascinación por la literatura, los tenía muy releídos. Esas primeras historias que llegan a tus oídos, mucho antes siquiera de poderlas leer por ti misma, esos relatos que alguien te explica una y otra vez, porque no te cansas de pedir que te los vuelvan a contar... Creo que son algo importante en tu vida, muchas veces sin saberlo, están latentes, esperando una chispa que reavive el recuerdo.

Yo no había vuelto a pensar en el cuento La reina de las nieves, pero cuando leí el título del libro algo en el estómago me dijo "uff, no" (suerte que por lo que sea me lo acabé llevando a casa), y poco a poco fui reviviendo esa historia que me dejaba helada ya de niña... no es un cuento que pueda asociar a buenos momentos, recuerdo que la historia me ponía triste, demasiados cristalitos esparcidos por el mundo.

Soy muy mala comentando los libros que leo, acabo diciendo que me ha gustado y que lo mejor que puedo hacer es recomendar su lectura, esta vez he seleccionado tres fragmentos a modo de aperitivo. 

Carmen Martín Gaite
Anagrama, 1994

"Me tengo que acostumbrar, Antonio, a no quererla tanto, a darle rienda suelta, porque seguro que se irá, y cuando se vaya lo último que quiero en este mundo es que tenga remordimientos. A su aire. Los pájaros han nacido para volar".



"Principiaba en estío; los rayos del dorado sol jugueteaban alegremente en el espacio, inundando al propio tiempo de alegría el corazón de un niño y una niña a quienes la llegada de los días largos colmaba de felicidad".



"En aquel tiempo había en el mundo un espejo mágico fabricado por ciertos diablos; al mirar dentro de él se veían solo las cosas malas y desagradables y se olvidaban, en cambio, las buenas. Una noche los diablos aquellos, excitados de gozo al hacer el recuento de los muchos niños que se habían vuelto malos por mirarlo aquel día, no tuvieron cuidado al colgarlo del clavo donde lo solían dejar. El espejo, que era muy delicado, resbaló y se rompió en mil pedazos tan pequeños como partículas de polvo impalpable que volaron por la atmósfera y se extendieron por todo el mundo. Si una de ellas acertaba a caer en el ojo de alguna persona, todo lo empezaba a ver bajo su aspecto malo, pero lo peor era que se le colara en el corazón, porque entonces se le iba enfriando y enfriando hasta convertirse en un pedazo de hielo." 

Últimamente he tenido muy buen ojo para elegir lectura, ahora siento un vacío que solo quiero ocupar con otro buen libro. Tengo ganas de volver a la biblioteca bonita, pero Juno merece variedad de planes: campo, playa, piscina, biblio, parque..., a ser posible repitiendo de agua siempre que se pueda!