martes, 20 de octubre de 2015

ESTAR DISPONIBLE

Estar disponible es más que estar, es estar con todos los sentidos, es parar el mundo para implicarse en cuerpo y mente, y sentir y poner el alma en el instante.

Cualidad de presencia basada en la escucha, en la empatía, la aptitud de ponerse en resonancia con los pensamientos y afectos del interlocutor. Es una actitud de respeto profundo hacia el otro.
Carl R. Rogers (1977).
A lo lejos se oyen voces, son como ecos transportados por el aire, conversaciones desdibujadas, ruidos. Hay gente en la calle y algunos coches pasan deprisa, suena el timbre en el bloque de enfrente, es la cartera, me parece estar viéndola, como tantas otras veces, esperando junto al telefonillo con su camisa amarilla y las gafas ligeramente caídas mientras sostiene algunos sobres en una mano y sujeta el carro con la otra. Suenan ladridos, son los perros del vecindario. Una lavadora debe estar centrifugando en un lavadero cercano y un ruido de taladro, que bien podría ser una batidora, irrumpe entre la multitud de sonidos. Trinan pájaros, rugen las tuberías del piso de arriba, una radio encendida. Suena mi respiración mientras escribo y un bostezo, es muy temprano.

Pero llegas tu y todos los sonidos se desvanecen, aún siguen ahí, soy yo quien ya no los oye, quien los aparta para estar disponible, plenamente para ti. Mi cuerpo te acoge pero es todo mi ser quien te siente.


Algunas de las muchas reflexiones que me ha regalado la maternidad giran entorno al tema del tiempo y de la acción, el constante hacer y hacer, el no permitirme perder el tiempo. Ahora parar, dejar de hacer algunas cosas para estar por y para Juno, no me parecen una pérdida de tiempo sino una gran ganancia.

Esta semana, en el grupo de posparto al que asisto, la comadrona se me acercó y me dijo flojito "¿eres consciente del vínculo que habéis creado?, es un vínculo muy fuerte." Aún se me escapa una sonrisa al recordarlo, me hizo muy feliz oírselo decir. No he pensado en ese vínculo, lo he vivido y se ha construido por sí solo. 


Juno a través de mis ojos
Un día, una amiga me preguntó por Juno por whatsapp, y al tenerla dormida sobre mí, en vez de explicarle nada le hice una foto (la primera) y se la envié, desde entonces es mi favorita.